ExVagos - Ver Mensaje Individual - Es un acto moral porque a los Dioses les gusta. O les gusta a los Dioses precisamen porque es moral - post 3380749
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Antiguo 04-May-2017, 22:43
arcailaz arcailaz está desconectado
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Predeterminado Respuesta: Es un acto moral porque a los Dioses les gusta. O les gusta a los Dioses precisamen porqu

Hola a todos:
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Iniciado por Seflo Ver Mensaje
>He encontrado estos interesantes documentales donde el autor explora el concepto del pecado y la posibilidad de una vida sin Dios:
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Richard Dawkins ha hecho y está haciendo una labor inmensa por la difusión de la Ciencia en general, de la Teoría de la Evolución en particular y promover una visión científica, lógica y sensata de algunas de las cuestiones que siempre han sido prerrogativa de la Religión.



La mayor parte de sus exposiciones son inteligentes, claras y brillantes, y está ayudando a divulgar un modo de pensar que enfatiza el pensamiento científico por delante de la tradición y el pensamiento mágico.


Dawkins es el gran difusor de la idea de la Selecciona Natural a nivel del Gen, aunque él no es el padre de la idea, (El fue planteado por en 1964 y se refiere al éxito reproductivo de un individuo más el éxito que genera en sus familiares (debido a que comparten los genes). Dawkins, en su libro utiliza el concepto de replicador para referirse a los genes y de vehículo para referirse a los individuos portadores de los genes. Desde ese punto de vista los genes nos utilizan para hacer copias de sí mismos.


Se encuentra claramente en la corriente del Neodarwinismo, y en su libro es partidario del proceso gradual de la Evolución, oponiéndose a Lynn Margulis, que postuló la endosimbiosis como mecanismo evolutivo complementario. Aunque es una discusión muy técnica, la diferencia se basa en que los Neodarwinistas están centrados en el Gen, mientras que los darwinistas (a secas) se centran más en la idea de Organismo, como director de la evolución.


En su libro explora una idea muy interesante que había sido expuesta por algunos autores. Las mutaciones no serían completamente aleatorias, sino que algunos genes son más propensos a mutar que otros, de manera que existen algunos “puntos calientes” donde las mutaciones suceden por encima de la media. Podría existir una presión para la mutación en ciertas direcciones concretas. En algunos experimentos se observa como algunos tipos de bacterias aumentan su tasa de mutación frente a algunos estímulos ambientales que amenazan con su destrucción. La Selección Natural no originaría especies al azar, sino que las dirigiría hacia la mayor capacidad de adaptación, limpiando lo que no se adapta.



Con respecto a la moralidad, Richard Dawkins tiende a estar de acuerdo con la teoría de la fachada, aquello de que los altruistas son hipócritas disfrazados. Si la selección natural es un proceso egoísta y ruin, solo puede dar individuos de la misma clase.



El problema con Richard Dawkins es que ha emprendido una cruzada personal para combatir la superchería y la Religión. Incluso alienta lo que él llama “ateísmo militante”, que en algunas personas puede propiciar lo que he nombrado como neoateísmo. Lo cierto es que mi postura, como ya sabéis, es mucho más respetuosa con la Religión. Yo creo que se debe enseñar a los jóvenes a pensar, a emplear el elegante método de la lógica y a identificar sus propios pensamientos mágicos, pero de ninguna manera creo que sea sano y respetuoso emprender una lucha sin cuartel que encienda los ánimos y promueva el enfrentamiento.



En su documental hace una comparación entre la Ciencia y la Religión que es bastante correcta. Sin embargo, en una de las comparaciones relata una anécdota, según dice, de su época de estudiante.

Un viejo profesor, ya anciano, había estado toda su vida defendiendo su teoría. Pero un día, un investigador joven rebatió completamente su teoría. El viejo profesor, le dio las gracias por haber dado un paso hacia la verdad, y por haberle mostrado que estaba equivocado.

Es una buena historia, pero si fuese cierta (pienso que podría ser un recurso narrativo) no concuerda con mi experiencia ni con la de prácticamente todos los científicos que conozco. Entiendo que Dawkins quiere resaltar la diferencia entre Ciencia y Religión, y por eso podría recurrir a idealizaciones y a estereotipos. De todas maneras los religiosos no se quedan atrás en la cuestión de idealizar.

Tanto la Ciencia como la Religión está sostenida por seres humanos, y los seres humanos tenemos defectos. Estos defectos se plasman en ambas actividades. La fe se mueve por valores y deseos en contraste con la ciencia que se mueve en teoría únicamente con datos, pero también delata lo que ambas tienen en común, ya que la ciencia no se mueve tanto por los hechos como suele darse por sentado.

La Ciencia obtiene resultados increíbles, no tiene rival a la hora de entender la realidad física, pero al igual que la religión, la Ciencia también se basa a menudo en lo que queremos creer. Los científicos son personas, y las personas se rigen por lo que se llama “sesgos de confirmación”. Esto quiere decir que tendemos a infravalorar los datos que muestran evidencia contraria a nuestra tesis. En realidad los científicos se muestran extraordinariamente reacios a los cambios, es por eso que la Ciencia no puede avanzar hasta que se produce una revolución y se cambia del paradigma imperante.

Hay cientos de ejemplos en los que los científicos no han querido ni saber nada de aquellos datos que pudiesen contradecir su teoría preferida. La respuesta de los científicos ante los datos es como la del resto de la humanidad: tratan de moverse con lo que les resulta familiar, y tienden a descartar lo que no concuerda o es raro.

Las afirmaciones de que la ciencia no tiene noción de “verdadero” si no solo de “provisional” y de que siempre están cuestionando sus propias afirmaciones no es más que una idealización. He pasado toda mi vida entre académicos y puedo asegurar que oír lo equivocados que están es equiparable a ser picado por una víbora. La mayoría de los científicos defiende con uñas y dientes sus descubrimientos y se cuida de defenderlos de todo aquel que ose cuestionarlos. Les fastidia que sus ideas queden obsoletas y solo aceptan a regañadientes ser sobrepasados por conocimiento que ellos no pudieron anticipar. Entre los científicos también sucede que la autoridad tiende a prevalecer por encima de la evidencia, al menos mientras la autoridad vive.

Estamos acostumbrados a escuchar las historias científicas de los grandes descubrimientos que hicieron sombra a todos los demás, y el triunfo final de los mismos. Pero olvidamos que estos grandes descubrimientos fueron rechazados una y otra vez, y que solo pudieron imponerse con el tiempo, cuando los científicos más jóvenes los aceptaron y defendieron con vehemencia.


Sin embargo hay una gran diferencia entre la Ciencia y la Religión. La diferencia no radica en sus miembros, sino en su método. La Ciencia es una empresa colectiva con reglas de compromiso que permiten al conjunto hacer progresos aunque a sus miembros les cueste moverse.

Lo que mejor hace la ciencia es incitar la competencia entre ideas. La Ciencia promueve una suerte de selección natural, de modo que sólo las ideas más viables sobreviven y se reproducen. Por ejemplo en el caso de Gregor Mendel su idea fue recuperada años después de su exposición porque era más congruente con la evidencia.
De todas maneras, el trabajo de este monje fue olvidado por tres décadas porque, en primer lugar la ciencia no estaba preparada para sus hallazgos, y en segundo lugar era alguien completamente desconocido en los círculos académicos. Un ejemplo del peso de la autoridad en Ciencia.

La Religión, en comparación, es estática. Puede cambiar si tiene lugar un cambio social, pero raramente en respuesta a la evidencia. Esto puede generar un conflicto potencial con la Ciencia, como la inacabable controversia sobre la evolución. Sin embargo la Teoría de la Evolución en sí misma no genera problemas a los religiosos, que no suelen hacer casi ninguna objeción al hecho de que los animales, insectos, bacterias y plantas sean producto de la Selección natural. El problema radica en la relación del Ser Humano con la Naturaleza, algo que, en Evolución, es una minúscula parte.

Todo el problema viene a que podamos haber evolucionado nosotros de los antepasados de los monos. Los antievolucionistas creen que si no fue Dios quien nos puso aquí en la Tierra, entonces carecemos de propósito.

Con el enfrentamiento “irreconciliable” entre Ciencia y Religión se le está diciendo a la gente religiosa que, por muy abiertos y no dogmáticos que puedan ser, la Ciencia no es para ellos. Antes tendrán que desprenderse de todas las creencias a las que están apegados.
Esta insistencia de los proselitistas del ateísmo en la pureza científica me parece peculiarmente religiosa. Lo único que falta es algún tipo de ceremonia bautismal donde los creyentes se arrepientan públicamente antes de unirse a la “élite racional” de los no creyentes.
Desde luego aquel monje agustino que cultivaba guisantes no habría pasado nunca por tal ceremonia.

Lo que creo es que nuestra mente curiosa, inquisitiva, abierta y lógica nos ha llevado a cotas increíbles a través de los tiempos. Yo veo a la Ciencia y a la Religión como como formas equivalentes de conocimiento holístico. Y en última instancia se complementan. La Ciencia nos permite un conocimiento de nuestro entorno que nuestros antepasados no podían ni soñar. Y también afecta a nuestra realidad moral y social, como la conciencia del medio ambiente o la libertad sexual de las mujeres (favoreciéndolo con la píldora anticonceptiva). Pero hay cosas que la ciencia no puede responder, como el sentido de la vida humana o cuánto tiempo debemos de mantener a una persona con vida. Si debemos o no legalizar la eutanasia, o el matrimonio homosexual o la pena de muerte, no son temas que la Ciencia pueda abarcar. Estos debates son existenciales, sociales, filosóficos, morales o éticos, pero no científicos.

Como todas las cuestiones humanas, todas las disciplinas, todas las perspectivas, aportan algo al tema que se esté tratando. Si hablásemos de la pena de muerte, por ejemplo, querríamos saber diferenciar entre justicia y venganza, querríamos saber si podemos investir a alguien con la suficiente autoridad moral para ordenar una ejecución de un ser humano, querríamos escuchar la voz popular, querríamos saber si el ADN puede proporcionar certeza suficiente para identificar a un sospechoso, querríamos saber si es ético ajusticiar a alguien con Alzheimer de un asesinato probado que realizó años atrás, cuando no padecía la enfermedad… Muchas realidades se imbrican de tal manera, que no pueden abarcarse solamente con una disciplina, por muy seductora que ésta sea.

Un saludo
arcailaz

Última edición por arcailaz; 04-May-2017 a las 22:47
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El siguiente usuario le dio las gracias a arcailaz por este post:
Seflo (05-May-2017)